Mae Stephens tuvo problemas para quitarse la pintura después de rodar el video musical de su canción 'Woah Man!'
La cantante, de 22 años, se cubrió de pintura para el clip de su último sencillo, pero admite que no estaba preparada para el duro trabajo que suponía quitársela una vez terminado el rodaje.
Mae Stephens tuvo problemas para quitarse la pintura después de rodar el video musical de su canción 'Woah Man!'.
La cantante, de 22 años, se cubrió de pintura para el clip de su último sencillo, pero admite que no estaba preparada para el duro trabajo que suponía quitársela una vez terminado el rodaje.
Mae declaró a la columna Bizarre del periódico The Sun: "Ha sido sin duda el rodaje más divertido que he hecho nunca. Me cubrí de mucha pintura. Después me pregunté: '¿Cómo vamos a quitarnos esto?'. Y ninguno de nosotros había pensado con tanta antelación. No teníamos champú, ni acondicionador, así que tuve jabón de manos y una ducha. Tuve que volver por Londres con motas de pintura en el pelo y una bolsa de basura con mi ropa empapada".
Mae, que triunfó con 'If We Ever Broke Up' en 2023 después de que el tema se hiciera viral en la plataforma de redes sociales TikTok, explicó que su nueva canción celebra el empoderamiento femenino.
Señaló: "'Woah Man!' es un tema de orientación funk/pop que pone de relieve los altibajos de ser mujer y el poder y la belleza que ello conlleva, sumergiéndose en temas controvertidos como esconder tampones para denunciar la desigualdad de la jerarquía de género. 'Woah Man!' se creó para ser un himno de empoderamiento femenino y un mensaje a la próxima generación para que se sienta orgullosa de ser mujer".
La cantante publicó el tema 'ADHD' el año pasado, después de que le diagnosticaran este trastorno, y explicó que fue la razón por la que le dijeron que nunca llegaría a nada cuando estaba en la escuela.
Mae, que trabajó en un supermercado antes de alcanzar la fama, declaró a la BBC: "Siempre defenderé a esos niños a los que se les dice que nunca llegarán a ser nada, yo me quedaré ahí y les diré que sí".
Al recordar su época escolar, continuó: "Estaba muy obsesionada con lo creativo, más que con lo académico, y por eso no hacía los deberes. Pasé muchos años en los que me decían que no iba a hacer nada, que no era más que una chica ruidosa al final de la clase. Hacía tiempo que sabía que algo en mi cerebro no era igual que en el de los demás. Al pasar por el proceso de diagnóstico como adulto aprendes mucho sobre ti mismo".
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